De modelo a fotoperiodista de guerra

Muy probablemente, protagonizar las principales campañas de modas y caminar por las famosas e internacionales pasarelas de marcas, sea el sueño más anhelado de cualquier joven modelo que se está iniciando en la industria de la moda. Si bien, así como las nuevas tendencias de la moda futura ha avanzado en los últimos años, conjuntamente los van haciendo algunos profesionales del glamour, quienes no se limitan a obtener sólo un nombre o lugar en este mundo, logrando así cambios importantes al abordar temas como la inclusión y la sostenibilidad, destacándose en la sensibilidad humana y el acontecer noticioso.

Este es el caso de Lee Miller, quien, durante la década de 1920, fue una de las modelos más solicitadas en el sector de la moda en New York, ciudad donde nació el 23 de abril de 1907. Miller hereda la pasión por el modelaje y la fotografía de su padre Theodor Miller, de ascendencia alemana, quien principalmente la utiliza como musa en sus fotografías, además le enseña desde muy pequeña la técnica fotográfica.

Con apenas 19 años, Lee inicia su carrera como modelo profesional apareciendo en la portada de la revista Vogue y trabajando para renombrados fotógrafos de la época, Arnold Genthe, Hoyningen-Huene y Edward Steichen. Este último, realiza una sesión fotográfica a Lee Miller, en julio de 1928, con el fin de vender las imágenes a Kotex, estas fueron publicadas en Vogue y otras revistas. Por una parte, con esta propaganda Lee Miller se convierte en la primera mujer en mostrar un anuncio de higiene menstrual, a su vez, este tipo de publicación le costó la carrera artística, debido a que no tuvo del todo aceptación y fue un escándalo en los Estados Unidos. 

Para el año 1929 y producto de todo este alboroto, Miller decide ir a Europa. Se radica en la ciudad de París donde conoce y trabaja con el famoso fotógrafo y artista surrealista estadounidense Man Ray. Ella sería su asistente fotográfica, musa y algo más. Es durante este tiempo que Miller se establece como retratista y fotógrafa de moda, destacándose por su trabajo más reconocido como lo son sus imágenes surrealistas y especialmente por la técnica solarización, la cual fue creada accidentalmente en el laboratorio de Man Ray, esta consiste en que la luz invierte su tono de un modo total o parcial, invirtiendo las zonas oscuras como zonas de luz y viceversa, mostrando un borde brillante en las áreas de la imagen contrastada.

Al regresar a Nueva York en 1932, Miller crea su propio estudio y se une a su hermano Erik, con quien comienza a trabajar, siendo él su ayudante en el cuarto oscuro. El 20 de febrero del mismo año, Miller exhibe su primera exposición individual en Julien Levy Gallery, Nueva York, Estados Unidos. Algunos de sus clientes fueron celebridades de la época, John Houseman, Lilian Harvey, Virgil Thompson, Joseph Cornell, Gertrude Lawrence, Pablo Picasso, Paul Eluard, Jean Cocteau y Roland Penrose pintor y curador surrealista británico, con quien se casaría posteriormente.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Roland Penrose enseñó camuflaje militar. Fue profesor en la Escuela de Camuflaje del Comando Este de Norwich, y en el Centro de Entrenamiento y Desarrollo de Camuflaje de Farnham Castle, Surrey. Durante sus clases, por lo general mostraba una foto a color de Lee Miller acostada en una pradera, ilustrando el proceso y la técnica surrealista del camuflaje. Durante sus clases, Penrose bromeaba con sus alumnos al ser cuestionado, “si el camuflaje puede ocultar los encantos de Lee, puede ocultar cualquier cosa”, comentó.

Una modelo cotizada, una fotógrafa hermosa, elegante y glamorosa. ¿Qué motivó a Lee Miller a comenzar una nueva carrera en el fotoperiodismo como fotógrafa de guerra? Ella consideraba que la fotografía era “ideal para las mujeres como profesión, porque me parece que las mujeres son más rápidas y más adaptables que los hombres. Y creo que tienen una intuición que les ayuda a comprender personalidades más rápidamente que los hombres”, dijo.

El 30 de diciembre de 1942, se acredita como corresponsal de guerra del ejercito de los Estados Unidos. Pionera en el periodismo fotográfico de combate al registrar la guerra de primera línea en Europa. Cubrió escenas dolorosas de niños muriendo en Viena. Fue testigo del asedio de St. Malo y registró la liberación de París, los combates en Luxemburgo y Alsacia, la liberación de Buchenwald y Dachau, así como la ejecución del primer ministro Lazlo Bardossy. También se hospedó en las casas de Hitler y Eva Braun en Munich.

Se asoció con su compañero de trabajo, el reportero de Life, David E. Scherman y publican varios artículos relacionados con la guerra en Vogue. De hecho, existe una fotografía muy famosa de Lee Miller en la bañera de Hitler, hecha por Scherman.

La BBC, transmitirá este 2 de mayo, un documental sobre la vida de esta destacada fotógrafa: “Lee Miller es uno de los iconos femeninos más notables del siglo XX. Una modelo convertida en fotógrafa y periodista de guerra», según la BBC.

1 comentario en “De modelo a fotoperiodista de guerra”

  1. Pase por aquí leer la historia de Lee. Muy buena.
    No se porque si ella andaba por allí a mediados del siglo 20, hoy sigue siendo el fotoperiodismo dominado por los hombres. Mucho que trabajar para lograr la igualdad en este campo.
    Gracias Monica por presentarme a Lee.
    Un abrazo

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