Foto: Sally Mann

Sally Mann, haiku y verdades

Los recuerdos de nuestra infancia son efímeros, desearíamos recordar con exactitud cada segundo, en especial los momentos escolares, las tardes de juego en la calle, cumpleaños, cena con la familia, viajes de vacaciones o una simple ducha antes de ir a dormir. Estos y muchos más instantes de la vida cotidiana, están inmortalizados en los álbumes familiares, únicos recuerdos íntimos y tangibles que nos permiten estimular nuestra memoria al evocar el pasado.

Por lo general, las fotografías familiares quedan en casa. Aunque, algunos fotógrafos necesitan exponerlas públicamente y abordar temas emocionales, sentimentales, románticos, entre otros. Con el fin de llamar la atención y desafiar a los espectadores, incitando incluso a cambios de situaciones para mejor.

Este es el caso de Sally Mann, una fotógrafa estadounidense, nacida en Virginia en 1961. Principalmente, su obra está profundamente marcada por un escenario infantil, el de sus tres hijos, son espacios íntimos, entornos familiares que rompen los tabúes de la sociedad en su momento. Ella manifiesta en sus fotografías temas como el amor, la desnudez, el sexo y la muerte. Seducida por la estética visual, aplica la técnica del revelado con el colodión húmedo, que logra dar fuerza y el detalle que perfecciona, según ella, sus imágenes en blanco y negro.

Expresarse a través de la fotografía para Mann ha sido como crear poesía visual. Compara su obra con el haiku, poesía japonesa fundamentada en el asombro y lo emocional, para el poeta es el producto ante la admiración de la vida cotidiana de la gente, las etapas o cambios en la naturaleza, transcritas a través de la sutileza y la eternidad. Si tuviera que asemejar su trabajo con algún poeta ella comentó, “si fueran poesía, se parecerían más a Ezra Pound. Hay mucha información en la mayoría de mis fotos, pero no el tipo de información que ves en la fotografía documental. Hay información emocional en mis fotografías”.

Tras haber revisado sus trece libros publicados, quiero enfocarme en los dos primeros, los cuales abordan exactamente lo antes expuesto.

At Twelve (1988) es un trabajo íntimamente personal, Mann se limitó a retratar la complejidad de la infancia en niños de 12 años de edad y, en el cual aborda un único tema: la infancia y la feminidad. Es así como explora la vida de varios niños en el umbral de la inocencia y la madurez, con poses reveladoras, atrevidas y sensuales, de cierta forma mostrándose como adultos. Sobre las fotografías de Mann, la periodista estadounidense Diane Sawyer lo define como “un panel claro … no intrusión, sino revelación. Estas jóvenes destilan algo para la vista … algo hermoso, triste y conmovedor, algo puramente femenino».

Ya con otra visión mucho más espontáneo y personal, The Inmediate Family (1992), es creado bajo el contexto de la cotidianidad familiar, son sus tres hijos Emmett, Jessie y Virginia los principales protagonistas, son ellos los que revelan las verdades en cada instante ocurrido en su casa de verano en el bosque de Virginia. Las imágenes de Mann nos muestran, la eterna batalla por ser independientes y autónomos; las peleas entre hermanos, el miedo, la impaciencia, los juegos personificados, la vulnerabilidad, todo momento queda registrado por su cámara. La historia en estas imágenes en blanco y negro nos atrapan, fueron realizadas con una cámara 35 mm, en donde Mann fotografiaba a sus hijos casi todos los días, a lo largo de toda una década.

Con este trabajo de ver lo artístico en lo cotidiano, fue el proyecto que catapultó y dio reconocimiento y fama a la fotógrafa estadounidense. Sin embargo, como en este trabajo Mann muestra algunas fotos, en las que sus hijos aparecen desnudos. Trajo como consecuencia, críticas, polémica y acusaciones infundadas por algunos sectores de Virginia que la censuraron, criticaron y acusaron de mala madre al exponer a sus hijos con imágenes pornográficas, alimentando las fantasías de pedófilos.

Por estas acusaciones Mann declaró “Cuando comencé con el proyecto tenían aproximadamente 6, 4 y 1 año. Las fotografías, en las que a veces aparecen sin ropa, muestran cómo transcurren sus vidas en nuestra granja situada en un lugar apartado de Virginia. No había una sola alma en varias millas a la redonda. Estábamos aislados, no solo por la geografía sino por unas condiciones de vida un tanto primitivas: sin electricidad, sin agua corriente y, por supuesto, sin ordenador y sin teléfono”. Actualmente, The Inmediate Family es considerado uno de los mejores libros de fotografía, y entre los más influyentes.

Con estos dos trabajos, Sally Man busca contar su mundo. Consideraba que para contar la verdad puede haber muchas formas distintas. “Cada trigésimo segundo cuando se dispara el obturador, está capturando una información diferente. Creo que la verdad es un fenómeno en capas. Hay muchas verdades que se acumulan y acumulan. Estoy tratando de despegar y explorar estas ricas capas de verdad. Todas las verdades son difíciles de alcanzar, comentó.

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